El calor puede causar estragos en muchos árboles en verano, sobre todo si vives en zonas de altas temperaturas. No obstante, una de las ventajas de los árboles de hoja perenne como en el caso del olivo, es que es capaz de resistir a las altas temperaturas prácticamente sin inmutarse.

El olivo no necesita de demasiados cuidados ni de demasiado riego. Simplemente tendrás que regarlo de manera habitual como harías en cualquier otra época del año. Lo cual es una ventaja respecto a otras árboles.

¿Cómo saber cuando tengo que regar el olivo?

Una de las ventajas del olivo es que “pide a gritos cuando necesita ser regado”. Esto es, en el momento en el que empieza a perder hojas con más frecuencia de lo normal. Si eso ocurre, significa que el olivo necesita más agua.

Pero es importante que lo riegues de manera cuidada, sin pasarte. Y deberás asegurarte de que la tierra alrededor del olivo no se encharca. ¿Por qué es tan importante esto último? Porque aunque es muy resistente, sus raíces sin embargo son muy finas y tienden a deteriorarse a la mínima si esto ocurre.

Casi por último, destacar también que es importante contar con iluminación suficiente durante varias horas del día, por lo que no será un problema si lo dejas al sol. Lo agradecerá.

Si sigues estos cuidados básicos para el olivo en verano seguro que no tendrás problema para que crezca fuerte y sano, y te dure muchos años. Porque además, si lo cuidas y le prestas la atención necesaria podría llegar a vivir hasta 1.000 años. Es una excelente opción para un jardín.

¿Te ha sido de ayuda nuestro artículo? Recuerda que si quieres obtener más información, también te interesará saber en qué estado se encuentra el olivo en verano. ¡Y acuérdate de probar nuestro AOVE!